Ir al contenido principal

Nevera Solidaria


En un mundo que permite muros, que ensalza el racismo, defiende la desigualdad y acepta la ofensa como política de estado, hay personas que hacen de éste, un lugar mejor. Son personas que no ocupan las portadas de los periódicos, que se hacen camino a base de lucha, personas que nos hacen creer que no todo está perdido y que paso a paso, se puede llegar muy lejos.
En esta semana en la que leer los periódicos invita a la lucha y a la reflexión, yo quiero hablar de un proyecto maravilloso, innovador y pionero; La Nevera Solidaria.

Una iniciativa de la Asociación de voluntarios y voluntarias del municipio de Galdakao, la GBGE (Galdakaoko Boluntarioen Gizarte Elkartea) que consiste en la ubicación de refrigeradores en la vía pública donde los comercios, o incluso particulares, puedan depositar los alimentos que suponen un excedente para ellos quedando así a disposición de todo aquel que lo quiera aprovechar, independientemente de su situación socioeconómica.

Es inaceptable que la mitad de los alimentos que se producen nunca lleguen a ser comercializados, bien por motivos de apariencia o por la polémica “fecha de consumo preferente” y que numerosos comercios (fruterías, supermercados, restaurantes…) se vean en la obligación de arrojar a la basura ingentes cantidades de alimentos que otras personas podrían aprovechar. Es por eso que desde la GBGE pusieron en marcha el proyecto de la Nevera Solidaria.

De esta manera, los comercios y restaurantes locales disponen de un lugar donde poder depositar los alimentos las 24 horas del día de manera continuada todos los días del año, siendo aprovechados por las personas del mismo modo: a cualquier hora, cualquier día, sin necesidad de que ninguna asociación tenga que gestionarlos, almacenarlos o responsabilizarse de ellos, convirtiendo los alimentos no comercializables en recursos sostenibles. Lo que supondría un residuo para una empresa o persona, pasa a ser un producto solidario, aprovechable y autogestionado por los propios depositantes y receptores.

Es nuestra responsabilidad luchar contra el despilfarro de comida y concienciarnos de una vez y para siempre sobre el valor de los alimentos. No es caridad, es sentido común.
Por eso, desde “la expresión compartida” queremos invitaros a formar parte de este proyecto, sea como Depositante (aportando alimentos) o como Receptor (aprovechando los productos que se encuentran dentro de la nevera).

A día de hoy, disponen de doce Neveras Solidarias:

  • Galdakao. Calle Zamakoa e instalaciones de la DYA.
  • Gasteiz. Asociación Salburua Burdinbide.
  • UPV-EHU.
  • Quero (Toledo). Instalada por el Ayuntamiento de esta localidad.
  • Donostia. Dentro del edificio Tabakalera.
  • Valencia. Colegio Mayor Galileo Galilei.
  • Lasarte-Oria. De la mano del Ayuntamiento lasarteoriatarra.
  • Zaragoza. Iglesia Evangélica Bautista.
  • Plentzia. Instalada por el municipio.
  • Santiago de Compostela. Edificio Matadoiro.
  • Barcelona. L’Ateneu L’Harmonia.

Además, más de 15 municipios están en trámites para conseguirlo y, día tras día, reciben nuevas peticiones a nivel nacional e internacional.

Es la hora de luchar contra el despilfarro de comida, de poner medios y soluciones a este problema.
¡La comida no es basura!

Alaitz Arruti



Para más información, podeís contactar la GBGE (Galdakaoko Boluntarioen Gizarte Elkartea) a través de su página web http://galdakaokoboluntarioak.org/, Facebook https://www.facebook.com/Galdakaokoboluntarioak/o en el número de teléfono  635 75 05 81.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Llegó la hora. Empieza el viaje.

Llegó la hora. Empieza el viaje, el camino de vuelta a casa. Nunca sé si debo usar la palabra “regreso”. Si alguna vez me fui, no he sido consciente de ello.
Una maleta, un billete de embarque, un pasaporte que me permite volver a casa. ¡Qué ironía!
Miedo. Nervios. Emoción. Un paisaje que respira dentro de mí, el olor inconfundible de la tierra mojada. No necesito ninguna excusa para volver. Llego y ya está. Tan fácil que me tiemblan la manos, me pesan los kilómetros, el tiempo y la distancia.
Bonita frase esa de <<mañana a estas horas ya estarás aquí>>. ¡Que vuele el tiempo! no, mejor no. Déjame saborear la espera, la melancolía del recuerdo que se hace eterno en la víspera de lo que está por llegar. Y lo que está por llegar soy yo, pero sois también vosotros y vosotras.
Para algunas personas será un reencuentro, para otras un primer saludo. El inicio de lo que un día serán Las cuatro esquinas de (mi, nuestro, vuestro) pasado.
Aún no he llegado y ya os estoy esperando.
Jueves …

Las cuatro esquinas de mi pasado

Cuando llega el momento de sacar a luz la historia en la que has vivido los últimos meses, aparece el miedo a la incertidumbre. El deseo de que la protagonista de tu nueva novela conquiste a quien generosamente le dedica su lectura. Llega el ansia incorregible por no defraudar, las ganas de que tu mundo sea comprendido y que aquello que te hizo llorar, quizás a otras personas les haga volar.

Llega el momento de publicar la nueva novela con la ilusión de llegar a las manos ya conocidas, pero también de abrir fronteras. De deshacerte de tu historia para compartir la percepción que el resto tiene de ella.

Llega el momento… y el momento llegó.

El sábado 4 de marzo a las cuatro de la tarde, sale a la venta “Las cuatro esquinas de mi pasado”. Empieza una nueva aventura de la mano de Elena Bas. Un libro de amaneceres, una canción, el baile de una ola. Una historia con sabor a sal.  

Si tuvieses la oportunidad de mirar frente a frente a tu pasado ¿Qué le dirías?

Cuando Elena Bas, se despertó una mañ…