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Las historias, ¿tienen género?


El mes pasado, llegó a mis manos la tan esperada nueva novela del escritor Use Lahoz, “Los buenos amigos”. A él lo sigo desde “La estación perdida”, uno de esos libros que en mayor o menor medida te revolucionan en un momento concreto de la vida. Se reafirmó en mi biblioteca particular con “Los Baldrich” y con “El año en que me enamoré de todas” acabó por ser uno de los autores de los que espero las novedades literarias casi con ansia.

    Acababa de terminar “La víspera de casi todo” de Víctor del Árbol (Premio Nadal 2016), que no me había dejado muy buen sabor de boca y las setecientas páginas del nuevo libro de Use Lahoz, aparecieron como el mejor regalo de navidad. Lamento admitir ahora, que la novela no me gustó. Toda una sorpresa. Admiro el modo en el que el escritor se expresa, la habilidad que tiene de contar las historias, el uso que hace de las palabras, las descripciones y las emociones de los personajes pero no conseguí empatizar con Sixto Baladia, el protagonista. No me cayó bien. No me importaba lo que le podía suceder, me daba igual lo que fuese que tuviera que contarme.

Por desgracia la historia se repetía, me había sucedido lo mismo con Germinal, uno de los protagonistas de “La víspera de casi todo”. El desprecio con el que trataban a sus mujeres, la violencia innata de sus pensamientos, la obsesión por el pene y la masturbación reiterante hacían que a cada página me alejase inevitablemente de ellos.

    Sixto y Germinal, personajes masculinos de escritores hombres. Yo, lectora femenina. ¿Estamos condenados a no entendernos? ¿Puede una mujer empatizar con personajes-autores hombres y viceversa? ¿Nos separan la forma de sentir o la forma de expresar lo que sentimos?

    Me gustaría pensar que es solo una cuestión de prisma, que la literatura no entiende de discriminación, que los libros no se etiquetan y que las historias viven en el corazón de quien las lee. Me gustaría pensar que mi biblioteca es asexual, pero a la espera de reafirmar o cancelar mis dudas con la nueva novela de Kirmen Uribe que me llega la semana que viene, leo “Persuasión” de Jane Austen y me reconcilio con los personajes que entiendo y admiro.

Alaitz Arruti



Comentarios

  1. Esa es una pregunta valiente, arriesgada pero muy necesaria.

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  2. Coincido contigo en la valoración que haces del personaje de Germinal y tantos otros personajes masculinos de autores que casualmente son hombres.Afortunadamente no es así en todos los casos y creo que sí es posible esa empatía de la que hablas.
    Quiero también pensar que la literatura no es cuestión de género, sino de sensibilidad y de saber transmitir. Luego está en cada persona elegir unas lecturas o otras. Yo hay autor@s a los que me niego a leer por principio (independientemente de su género), y hay novelas de autor@s que me suelen gustar, que me han resultado insufribles.
    La última de Kirmen Uribe por ejemplo, a mí me ha gustado bastante, aunque se centra más en la parte histórica que en la de los personajes. Pero con el valor añadido de que la historia es real, me ha resultado muy interesante.
    Disfruta de Jane Austen, que es una de las grandes.

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    Respuestas
    1. La verdad es que no me había planteado esta pregunta hasta las últimas dos lecturas, siempre he empatizado o he creído hacerlo indistintamente con la escritura de hombres o mujeres y me gusta pensar que cuando escribo lo hago para las personas, sin distinción de sexos. En cualquier caso, Jane Austen es maravillosa y sobre mi escritorio reposa ya Kirmen Uribe.
      Haré mi valoración personal cuando llegue al último punto y cualquier sugerencia lectora por tu parte será agradecida. Un abrazo

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